sábado, 16 de abril de 2011

Ultramarinos en Cádiz

¿Qué es una tienda ultramarino? Se denomina tienda de ultramarino a un establecimiento comercial, que venden productos de alimentos. Hoy en día los establecimientos han cambiado, y encontramos muchos supermercados que han ido multiplicándose a lo largo de los años. Un ultramarinos centenario En la plaza de las Nives permanece este almacén abierto desde 1891. Detrás del mostrador y en primer término aparece el fundador del negocio, Gabino Hidalgo Concha, natural del Valle de Cabuérniga, sus hijos, Ceferina, Indalecio y Manuel Hidalgo Viaña y los dependientes. A la izquierda posan los habituales clientes. Hoy el ultramarinos Las Nieves está regentado por el bisnieto del fumador. Antiguamente esto, no existía y había pequeñas tiendas donde compraban muchos productos de alimentos. Estas tiendas de alimentación era conocida por el nombre de`` ultramarinos’’ En Cádiz quedo registrada más de setecientos almacenes de ultramarinos. Más del 90% de estos negocios estuvieron atendidos por encargados y dependientes procedente de Cantabria y Galicia. Llegaban por lo puesto, normalmente para trabajar y aprender el oficio en la tienda de un familiar o vecino del pueblo. En un ultramarino de solera

De grato recuerdo y oriundo de Bostonizo en Santander, Gerardo Gómez aparece detrás del peso en la barra de su almacén de coloniales y ultramarinos finos, 'Santa Inés', que felizmente sigue hoy abierto al público con su hijo José Mari al frente. A su lado los dos dependientes –Desiderio y Domingo Marcos– con sus babis, ya que la pulcritud sigue siendo la marca de la casa. La foto nos la remite su otro hijo, Gerardo Gómez Castillo.


Un acuerdo entre su padre y el encargado, el padre enviaba al niño y se comprometía tanto alojamiento y mantenerlo para aprender el oficio. Así la familia se desprendía uno de los hijos y así tenía una boca menos que alimentar, de este modo el pequeño dejaba Cantabria para dejar fortuna en Cádiz. Estos niños se le llamaban chicucos. Los niños tenían de 13- 15 años, llegaban a Cádiz para hacer recados.


En el interior de una tienda de coloniales Espléndida foto de una tienda de ultramarinos finos y coloniales del archivo de la casa Díaz Revilla. La dependencia -chicuco, dependiente, encargado y el dueño con su vástago- forman al pie del cañón detrás del mostrador, bajo para que las marchantas puedan subir la bolsa. En la jamonera que pende del techo no cuelgan perniles, son babuchas, que estaban "de realización".


Y no tardaron en ascender desde recadista a dependiente, y más tarde de encargado, y finalmente a dueño de negocio hasta la jubilación. Así funcionaba la cadena aunque no todos llegaron a ser dueños de las tiendas, pero si elevado porcentaje lo intentaron y de este modo se produjo la llegada de más de mil personas, hasta la llegada de los años 50 y 60.


Los bajos sueldos del cuerpo de Carabineros El historiador Jesús Núñez nos remite esta curiosa propaganda de 1935 en la que se utilizaba a los carabineros como reclamo. Los escasos sueldos de los agentes garantizaban los bajos precios del ultramarinos.


Estos establecimientos conservan sus características : la estantería de madera, sus barra para embutido y sus cajones para la legumbre, así como las típicas trastienda, que muchos de ellos, utilizaron para el despacho para el consumo de vino, en un espacio separado con el fin de preservar de las miradas mujeres. Hoy en día su número es muy reducido pero afortunadamente algunos quedan representan algunos testimonios de lo que fue aquel modelo comercial y de lo que fue el papel que la familia procedente e de Cantabria, y en particular los populares chicucos.


Un montañés muy paciente José Ruiz Cózar conserva en su ultramarinos "El Cañón" esta publicidad de los años veinte del siglo pasado. El montañés espera con paciencia que el chaval se decida ante el rico repertorio de golosinas.


Además estas tiendas en época de penurias económicas como la posguerra fiaban a los clientes y se llevaban lo necesario cada mañana y al final de mes lo pagaban. No se quedaba ninguna casa sin comer. Por eso, los Gaditanos aprecian tanto a los Montañeses. Sus comercios han ido cerrando y apenas quedan un pequeño puñados de ellos. Espero que os haya gustado.


realizado por : Celia Guzmán y Palma Gilabert. los pies de fotos vienen incluido en la imagen


paginas webs: http://memoriadecadiz.es/2010/09/05/un-montanes-muy-paciente/


http://memoriadecadiz.es/2010/09/05/un-montanes-muy-paciente/

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