viernes, 29 de abril de 2011

El Cantón de Cádiz.

El cantón de Cádiz.




El 17 de Julio de 1973 se proclama el catón independiente de Cádiz, ¿que significa esto?
Para entenderlo se hace necesario aclarar qué es un cantón.
El cantonalismo es un movimiento insurreccional que aspira a dividir el Estado nacional en cantones, establecer una serie de ciudades o confederaciones de ciudades (cantones) independientes que se federarían libremente. Fue eminentemente un fenómeno de la pequeña burguesía, que además tuvo una gran influencia sobre el naciente movimiento obrero.
Una vez entendido lo que es un Cantón, veamos en que cirscunstancias se proclama en nuestra tierra y como fue.
El cantón de Cádiz se desarrolla dentro del periodo de la I republica, siendo esta resultado del pronunciamiento militar, iniciado también en Cádiz, contra el régimen de Isabel II.
Tras la revolución de 1968, renuncia al trono Isabel II, poniéndose en su lugar a Amadeo de Saboya, el cual estuvo apenas 3 años en el trono.
Ante la abidcación de Amadeo de Saboya y la carencia de un rey, se acaba proclamando la I República española federal el 7 de junio de 1973.
Para entonces en Cádiz ya estaba proclamada, con Fermín Salvochea elegido alcalde, tomando medidas sociales, anticlericales y fiscales en favor de la clase trabajadora (como la jornada de 8 horas).
Un telegrama informa a Salvochea de que se ha proclamado el cantón de Sevilla entonces el Gobernador Civil cede su mando al Alcalde Salvochea, mientras que el Brigadier Don Pedro Eguía se suma al movimiento.
La noticia llega al pueblo a través del sonido de las campanas y de la recién izada bandera roja del cantón gaditano.
Fermín Salvochea forma con algunos de sus concejales y con algunos de los miembros de la Diputación Provincial el Comité de Salvación Pública de la Provincia, publicando su primer manifiesto en el que comunica la creación del cantón Provincial, asumiendo el Comité la representación de la provincia hasta tanto que por un medio democrático directo se constituya definitivamente. Publica también una segunda proclama en la que, además de comunicar los nombres de los miembros del comité, anuncia que el comité se ocuparía de '' la adopción de los medios necesarios para salvaguardar a la república y contrarrestar el espíritu centralizador de las organizaciones pasadas y salvar para siempre al pueblo español de todas las tiranías''.




Se telegrafía al Capitán General del Departamento Marítimo y a los Comandantes Militares de Algeciras, Ceuta, San Fernando y Jerez de la Frontera, así como a todos los alcaldes de la provincia, invitándoles a secundar el movimiento.



Ordenan al Gobernador Militar de Cádiz entregar armas a los Voluntarios, y al Delegado del Banco que ingrese las recaudaciones hechas para el Tesoro en las arcas del Comité. Autoriza a los Ayuntamientos a acuñar monedas de oro y plata con los objetos incautados a la Iglesia Católica.



Esa misma tarde, el Comité publica en el Boletín Oficial de la Provincia la que son la disolución de la diputación provincial, la prohibición de la enseñanza religiosa en las escuelas . públicas y oficiales, sustituyéndola por una moral universal; la disolución de todas las asociaciones que tengan por base el celibato, por ser este un estado contrario a la naturaleza humana, incluyendo expresamente a los conventos de religiosas, y ordenando incautar sus edificios, supresión de la lotería, supresión del impuesto de cedulas de vecindad, secularización de los cementerios, incautación de todos los bienes del estado, supresión de los tratamientos, abolición de la contribución de puertas y consumos, desestancación del tabaco, incautación de los libros y archivos parroquiales, añadiendolos al registro civil, abolicion del uso del papel sellado, incautación de todos los edificios destinados al culto, salvo las parroquias, los de propiedad particular y los pertenecientes a patronatos.



Declara separada la Iglesia del Estado, prohibiendo todo signo de culto externo, y se establece las retribuciones de los Voluntarios de la República, suprime las quintas y las matrículas de mar, terminando con el servicio militar obligatorio.
las medidas tuvieron poco eco en la sociedad gaditana. Ante la noticia de los enfrentamientos de San Fernando, unos 30.000 gaditanos abandonan la ciudad dirigiéndose al Puerto de Santa María.
El Ayuntamiento cierra al público 18 lugares de culto, entre sagrarios, capillas y conventos. Sólo quedan abiertas al público cuatro parroquias.
Se unen al cantón gaditano algunas localidades, como Puerto Real, La Línea de la Concepción, Vejer de la Frontera, etc. Haciendo lo contrario Algeciras donde se constituye en cantón independiente, Jerez que intenta adherirse al movimiento, pero la intervención conjunta del Ejército, Guardia Civil y Carabineros lo impide, y los Voluntarios son desarmados, por ultimo, en el Puerto de Santa María hay indecisión, acaba no adhiriéndose al movimiento cantonal.
Ante el temor de que la población abandone la ciudad con sus bienes, y para evitar que tenga conocimiento de lo que pasa en el resto de la provincia, especialmente de los enfrentamientos con la Armada en San Fernando, el Comité prohíbe la salida de la ciudad de toda clase de efectos y queda abolida la libertad de imprenta.
El puerto de Cádiz visto desde la estación de ff.cc. en el siglo XIX. Se puede ver la Puerta del Mar.



Ante la grave situación que se está fraguando, varios buques de guerra extranjeros se congregan en el puerto de Cádiz, para ayuda de sus nacionales.



En San Fernando, el Capitán General de Departamento Marítimo y el Ayuntamiento Republicano-federal no se ponen de acuerdo, el segundo pretende que la Armada arme a sus batallones de Voluntarios de la República, a lo que se niega la autoridad militar naval.



Para evitar sorpresas, el Capitán General da orden de alistamiento el día 5 de julio a la guarnición del Cuartel de Infantería de Marina. Esta medida es aprobada por el Gobierno central, por lo que transcurren los días en un compás de espera.



Al proclamarse el 19 el cantón gaditano y apoyar el movimiento San Fernando, el recién creado Comité de Salud Pública de La Isla toma como primera disposición prepararse para un enfrentamiento armado.



Desde Cádiz, Salvochea telegrafía al Capitán General para que se una al movimiento cantonal. Este rechaza la propuesta, contestando que, al igual que en todas las repúblicas federales, la Armada depende del poder central.



Las hostilidades empiezan en la noche del 19, intercambiándose disparos de fusilería entre Voluntarios e Infantes de Marina. Ante la situación, Salvochea envía a San Fernando el día 20 cuatro cañones, dos compañías de Artillería del Ejército y 6 compañías de voluntarios, ante lo cual las tropas de Marina se acuartelan en el Arsenal de La Carraca. Las tropas de los cantonalistas son reforzadas el 21 con un remolcador de la Armada que se pasa al cantón y 900 hombres con dos cañones más, que llegan a San Fernando por ferrocarril al mando del Brigadier Eguía. Este envía un ultimátum al capitán General, conminándole a rendirse a las 9 de la mañana del día 22.



A las 9 de la mañana del día 22, las tropas de la Marina han ocupado Puerto Real y desarmado a los voluntarios. Varios buques de la Armada han tomado posiciones en la Bahía gaditana, bombardeando la vía del ferrocarril para evitar la llegada de refuerzos de Cádiz a San Fernando. Durante dos días hay intercambio de disparos sin producir víctimas, pero con grandes destrozos en el barrio de San Carlos, en San Fernando.



Tras una tregua los días 24 y 25, durante la que el cónsul de los Estados Unidos intenta mediar entre los contendientes, el 26 se reanudan las hostilidades. Pese al intenso fuego artillero hay pocas víctimas. Las únicas víctimas mortales son cuatro voluntarios, entre ellos el Alcalde de San Fernando, que fallecen al estallarles el cañón que estaban utilizando.



El 27, el Gobierno organiza en Jerez un cuerpo militar expedicionario que desbarata una partida de voluntarios que trataba llegar desde Sanlúcar de Barrameda para apoyar a los cantonalistas de San Fernando. El 28 hay intercambio de disparos entre los buques de la Armada y los fuertes de artillería de costa de Cortadura, Puntales y Torregorda. El 29 los cantonalistas producen daños a la corbeta Doña María de Molina y a la fragata Villa de Bilbao. El día 30 la fragata Villa de Madrid se pasa al cantón.



El 30, las tropas del General Pavía han ocupado Sevilla y se dirigen a marchas forzadas hacia San Fernando y Cádiz, llegando sus avanzadillas a Puerto Real el 2 de agosto.



Los voluntarios se retiran de San Fernando para hacerse fuertes en Cádiz. Las tropas de Marina ocupan San Fernando y desarman a los voluntarios que quedan.
[editar] El fin del cantón de Cádiz



El día 3 de agosto, el Comité gaditano anuncia la resistencia a ultranza. Miles de gaditanos huyen de la ciudad hacia otros puertos del litoral, y la Fragata Navas de Tolosa es tomada por una fuerza combinada de los buques de guerra extranjeros surtos en Cádiz. Además, los sargentos del cuerpo de Artillería del Ejército, hasta ahora con los cantonales, ocupan en nombre del poder central los puntos estratégicos de la ciudad y, tras un breve tiroteo, el palacio de la Aduana, disolviendo al Comité. Los cónsules extranjeros Benedetti (Francia), Reade (Inglaterra), Kropf (Prusia), Christopherson (Suecia), Alcon (Italia) y Damaso de Moraes (Portugal) se hacen cargo del mando de la ciudad a la espera de la llegada de las tropas gubernamentales, llegando primero las tropas de la Marina y, un poco después, las del General Pavía, acabando con el intento cantonal gaditano.



El movimiento cantonal gaditano no tuvo la continuidad ni la estabilidad que hubiera sido precisa para alcanzar los objetivos planteados en el inicio y para el éxito de los principios libertarios que lo caracterizaban, dado a la falta de apoyo de algunos núcleos urbanos importantes y a la rápida intervención del ejército.

Fuentes Wikipedia y Biografía de Fermín Salvochea



Trabajo realizado por Francisco Garrido Molina:


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