jueves, 18 de noviembre de 2010

PCE y sus Juventudes



La Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE) o Juventud Comunista (JC) es la organización juvenil del Partido Comunista de España (PCE, posteriormente descrito) en el conjunto del Estado. Independiente en lo organizativo y autónoma en lo político, la Juventud Comunista se considera una organización-escuela de comunistas, de cuadros, de activistas capaces de llevar a cabo la extensión de la lucha ideológica, política y económica por la superación del sistema capitalista y sus contradicciones.

En función de nuestros Estatutos...

La Juventud Comunista es una organización juvenil, democrática, internacionalista, laica, revolucionaria y republicana que lucha por los intereses de la clase obrera y su juventud, formada por las y los jóvenes comunistas residentes en el Estado español.

Nuestra organización basa su teoría y practica en el materialismo histórico y dialéctico y el socialismo científico, teniendo como principios el internacionalismo proletario, la lucha contra el capitalismo, el imperialismo, el patriarcado y la explotación de la clase trabajadora, así como el derecho de autodeterminación de los pueblos, la preservación de la naturaleza, el fin del fascismo, la xenofobia, la homofobia y cualquiera de las injusticias del género humano, y como base ideológica el marxismo-leninismo y las aportaciones de los movimientos de liberación y de los procesos revolucionarios que han contribuido al progreso de la humanidad.

¿Por qué luchamos?

La Juventud Comunista se conforma de jóvenes de entre 14 y 30 años. Personas que no vivimos la transición, no votamos la Constitución ni presenciamos la firma de los pactos de la Moncloa y que, por ello, tenemos como asignatura pendiente la ruptura democrática. Creemos que es el momento de exigir nuestro papel en la historia, de luchar en contra de la supremacía que el poder económico, monopolios, oligopolios, grandes empresas, bancos, multinacionales... ejercen sobre el conjunto de la humanidad. Es hora de ahondar, de apostar por la radicalidad democrática, por la construcción de una Tercera República que se articule en torno a la Democracia Participativa, al Empleo Digno, la Dignidad, la Paz y la Libertad que el sistema nos niega.

Creemos que la lucha por una vida digna se construye en base a espacios de socialización, participación libre y directa, justicia, reparto del trabajo y la riqueza, valores de solidaridad y de lo colectivo, propiedad social, trabajo digno y ocio creador, educación digna, creación artística y cultural, defensa de la naturaleza y de la paz entre los pueblos.

Construyendo clase.

Nos encontramos ante un contexto global donde los cambios operados social, política, ideológica y económicamente han venido a reforzar la violencia imperialista y la situación de dominación sobre el conjunto de la clase trabajadora: mujeres y hombres, nativos e inmigrantes, explotados y excluidos, trabajadores manuales e intelectuales, parados, estudiantes, indefinidos, fijos, discontinuos, temporales, eventuales, becarios... Ante ello, planteamos la lucha por la democracia participativa en contra del modelo neoliberal como primer paso hacia la construcción del socialismo del siglo XXI que lleve a las clases populares, por la vía de reconquistar derechos y libertades arrebatados, a asumir su tarea de superación del sistema capitalista.

El neoliberalismo supone un recorte de derechos y libertades fundamentales a las personas explotadas y excluidas y una negación de sus posibilidades de libre y directa participación en la reorganización y el cambio de la sociedad. Por ello, apostamos por una democracia participativa, no en el sentido laxo de capacidad para decidir sobre una parte de los presupuestos municipales, sino como fórmula aglutinadora de reconstrucción de la conciencia de clase, de organización del poder popular y de creación de una alternativa acorde con la dignidad de las personas, algo completamente imposible de erigir si no es entrando en una lucha abierta en contra de los fundamentos del capitalismo.

La ampliación de la democracia participativa y la constitución de centros de poder alternativos a los de los Estados del capital, la participación democrática de la sociedad en su propia organización, en directa rivalidad con el poder económico, es un aspecto fundamental en el camino de la construcción del comunismo.

El Partido Comunista de España (PCE) es un partido político marxista español formado el 14 de noviembre de 1921 a raíz de una escisión del PSOE formada por personas disconformes con la socialdemocracia y cuya intención inicial era sumarse a la III Internacional convocada por Lenin.

Fundado en sus orígenes por la unión del Partido Comunista Español y el Partido Comunista Obrero Español (PCOE). Desde 1986 forma parte de Izquierda Unida.

Antecedentes, fundación e inicios

El 15 de abril de 1920, en la Casa del Pueblo de Madrid, fue fundado el Partido Comunista Español por la Federación de Juventudes Socialistas, que ya durante la guerra mundial había apoyado a los internacionalistas encabezados por Lenin y que acordó en su V Congreso, en diciembre de 1919, adherirse a la Tercera Internacional.

El órgano de expresión del Partido Comunista Español paso a ser El Comunista, en el que apareció el Manifiesto de fundación del partido, en el que se hacía hincapié en que era necesario apartarse del reformismo y defender la revolución como única vía para la consecución del socialismo.

El Partido Comunista Español lo conformaron en su inicio trabajadores jóvenes y estudiantes, obreros, intelectuales y campesinos. Entre sus fundadores estaría Dolores Ibárruri.

El año siguiente, después del III Congreso extraordinario del PSOE, en el que se abrió la brecha entre partidarios de adherirse a la III Internacional y los que no, Antonio García Quejido, fundador del Partido Socialista y de la Unión General de Trabajadores, y uno de los líderes más prestigiosos del movimiento obrero, declaró que los vocales de la Ejecutiva partidarios de la III Internacional se separaban del Partido Socialista para constituir el Partido Comunista Obrero.

En su I Congreso, que se celebró en Madrid el 15 de marzo de 1922, el PCE planteó la necesidad de lograr la unidad de la clase obrera en torno a la vanguardia constituida por el Partido, con el objetivo de alcanzar el socialismo.

El II Congreso, celebrado el 8 de julio de 1923, eligió a Óscar Pérez Solís, que había sido cofundador del PCOE en 1921, como Secretario General del PCE. Ya en ese momento el PCE temía la involución y llamaba a la unidad de los trabajadores. El 13 de septiembre, el general Miguel Primo de Rivera, en connivencia con el rey Alfonso XIII daba un golpe de Estado y establecía la dictadura. Los locales del PCE son clausurados y las detenciones de militantes se suceden.

Con un PCE ilegal, el III Congreso se celebra en París en agosto de 1929. Tras la caída de la dictadura en enero de 1930 y la llegada de la dictablanda, el gobierno del general Berenguer restablece algunas libertades y legaliza algunos partidos políticos, entre los que no se encuentra el PCE.

El 23 de agosto de 1930 aparece el primer número semanal del órgano del PCE, Mundo Obrero, que en diciembre del año siguiente se transformó en diario.

La fundación de Izquierda Unida

En 1986 el PCE participó con otras fuerzas políticas en la fundación de Izquierda Unida (IU), constituida primero como coalición electoral y posteriormente como movimiento político y social. En el XIII Congreso del PCE se decidió transferir su soberanía a los órganos de IU. Actualmente, el PCE es el único partido de ámbito estatal que forma parte de la coalición Izquierda Unida.

En 1987 Julio Anguita González pasó a ser el Secretario General del PCE y Coordinador General de Izquierda Unida. Bajo su dirección, tanto el PCE como IU recuperaron buena parte de la ilusión interna, preceptos ideológicos como el republicanismo y el anticapitalismo, y lograron obtener los mejores resultados desde la Transición. Un trastorno cardiovascular aparta a Anguita de la política de primera línea. Fuertes problemas internos y presiones externas debilitan de nuevo al PCE.

En 1998 pasa a ocupar la Secretaría General Francisco Frutos. En el XVII Congreso del Partido celebrado en junio de 2005, fue reelegido Francisco Frutos como secretario general y como presidente se eligió a Felipe Alcaraz, quien reuniría varias responsabilidades hasta ese momento pertenecientes al secretario general. Dolores Ibárruri, La Pasionaria, es declarada Presidenta de Honor a Perpetuidad.

El 13 de abril de 2009, el Partido reclama en un manifiesto con motivo del LXXVIII aniversario de la II República que los trabajadores "no paguen" la actual situación de crisis y que se afronte la coyuntura económica a través de "la ruptura del pacto constitucional" y la apertura de un "Proceso Constituyente por la III República".

También en ese manifiesto se declara que el capitalismo ha fracasado y que no debe hacerse esfuerzos por "refundarlo", ya que no lo consideran una solución para los problemas de la humanidad y hay que hacer cambios revolucionarios. Declaran que hay que emprender, como ya han hecho otros países, el camino del socialismo del siglo XXI.

Con el propósito de renovar fuerzas ante los retos que el capitalismo posindustrial parece incapaz de resolver, y tras la IX Asamblea Federal de IU (2008), donde el PCE se impone como la minoría mayoritaria y consigue elegir a Cayo Lara como coordinador general, el partido celebra en noviembre de 2009 su XVIII Congreso, al que llega con 20.000 militantes. En el cónclave se aprueba su orientación hacia IU, con un 82% de votos favorables, el mantenimiento de CCOO como referente sindical (69%) y se elige a José Luis Centella como secretario general, con un 85% de los votos, en sustitución de Francisco Frutos.


Fuentes: Wikipedia e Historia de la Transición.

Trabajo realizado por Jesús Navarro Mayone y Adrián García Odriozola.

1 comentario:

  1. Falta algo de historia de las Juventudes, os habeis limitado mucho al tema panfletario. Falta onjetividad histórica.

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