domingo, 5 de diciembre de 2010

La Mano Negra

Hace ciento veintiseis años, el 14 de junio de 1884, fueron ejecutados a garrote vil, en una plaza de Jerez de la Frontera, siete trabajadores de la comarca acusados de haber cometido unos crímenes en nombre de una sociedad secreta anarquista llamada La Mano Negra. Culminaba así una estrategia de intimidación, miedo y represión por parte del Gobierno monárquico que, aprovechando una serie de asesinatos y unos procesos plagados de irregularidades, buscaba desarticular el pujante movimiento obrero andaluz.
El último tercio del siglo XIX constituyó un periodo decisivo en la historia del movimiento obrero andaluz por tres razones. En primer lugar, porque fue en estos años cuando aparecen las dos grandes corrientes sindicales que liderarán la representación de la mayoría de los trabajadores de la región: la anarcosindicalista de la Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE) —más tarde traspasada al anarcosindicalismo de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT)— y la socialista de la Unión General de Trabajadores (UGT) y el PSOE. En segundo lugar, porque en la década que va de 1882 a 1892, tuvieron lugar en Andalucía unos conflictos sociales —los sucesos de La Mano Negra, la masacre de Riotinto de 1888 y el asalto campesino a Jerez—, que no sólo conmocionaron a la opinión pública de las comarcas en los que se produjeron, sino que provocaron importantes repercusiones en la política del Estado y en la trayectoria de las propias organizaciones obreras por las oleadas de represión y solidaridad que levantaron. Finalmente, fue entonces cuando Andalucía se convirtió en el principal bastión del movimiento anarquista español, con una estrategia más radical que la “legalista” que defendían los dirigentes catalanes, marcando con una peculiar seña de identidad la historia social de la Andalucía contemporánea. De todos estos acontecimientos, la cuestión de La Mano Negra es todavía hoy la que sigue teniendo más incógnitas por desvelar.


¿Qué era la Mano Negra?

La Mano Negra supuestamente estaba constituída por obreros de ideas anarquistas que se rebelaban ante el sistema de trabajo esclavista que mantenían los latifundistas en la Andalucía de finales del s. XIX. Tomando actitudes extremistas y recurriendo al terrorismo, atentando tanto contra los cultivos como contra la vida de sus “enemigos”.




Formación

Todo debió empezar con la llegada a España de una facción enviada a España por Bakunin. Arístides Rey y Elie Reclus llegan a Barcelona desde el país vecino para introducir las ideas de la A.I.T.. En Cataluña, la magnífica acogida que obtuvieron del joven movimiento obrero fue sorprendente para ellos. Más tarde, se les une el que estaba considerado como "la mano derecha" de Miguel Bakunin, José Fanelli. Siguiendo con su labor, se desplazan hasta Valencia, y desde allí hasta Andalucía, si bien Fanelli deja el grupo y se dirige a Madrid, donde unos meses más tarde, con la ayuda de los obreros de "Fomento de las Artes "formaría el grupo fundador de la AIT en España, que más tarde organizaría la propaganda y tras crear un periódico difundiría por toda España los principios anarquistas y revolucionarios de la A.I.T., en su versión bakuninista.
Aun cuando en Cataluña la acogida a las nuevas ideas fue muy buena, debido a su desarrollado obrerismo y su régimen de explotación en las fábricas textiles, en Andalucía fue como el estallido de una nueva religión. Las legiones de obreros desheredados de toda tierra, junto al sufrimiento acumulado generación tras generación, era un terreno perfectamente abonado para que el grito de "viva la revolución" y la nueva y radical idea de que la tierra es para quien la trabaja se extendiera por todos los campos andaluces de Este a Oeste. Prueba de ello es que, de los cerca de 50.000 obreros que contó en muy corto espacio de tiempo la Federación de Trabajadores de la Región Española, Andalucía aportaba unos 29.000. Cataluña contaba en ese momento con unos 13.000 afiliados. Junto con Andalucía formaba la columna principal del internacionalismo en España. Pero las condiciones del obrero catalán, con ser malas, distaban mucho de las de los braceros andaluces, lo que motivó que en esta región se llevaran a la práctica las ideas libertarias en busca de una revolución social que cambiara su suerte y la de sus hijos.
En 1.878 Andalucía, una tierra que no puede seguir soportando la opulencia de unos y la miseria de otros, se convierte en una hoguera. Se queman los cortijos, los olivares, se mata el ganado, se arrancan viñedos, etc. En el mes de Abril, los motines en Jerez alcanzan cotas alarmantes. Tanto en la ciudad como en la campiña. Se asaltan comercios, se queman cortijos, se arrasan panaderías, se invaden las casas de los terratenientes., etc
Estos hechos tuvieron su continuidad en Arcos, Cádiz y Sevilla, donde la necesidad obligaba a familias enteras a pasar sin comer en todo un día.
A raíz de estos actos, la FRE "amonestó" a sus afiliados mediante un comunicado secreto que decía lo siguiente:
"Hacéis poco. Tenéis el deber de hacer más. Cuanto encierran los graneros es vuestro. Es el sudor de vuestra frente. Y como es vuestro no debéis pedirlo, debéis tomarlo. El deber de todo revolucionario no es morir de miseria y de hambre, sino levantarse en contra de la injusticia y luchar por la revolución social, individual o colectivamente. Guerra, guerra siempre hasta que abran los ojos a la luz o hallamos triunfado. ¡El que quiera comer que trabaje! ¡Los que no trabajan y a cualquier precio viven del pueblo, roban a los trabajadores! ¡Son ellos los ladrones! ¡Mueran los zánganos! ¡Al agricultor la tierra! ¡Al obrero la fábrica! ¡Al menestral el taller! ¡Viva la Revolución Social!.




Conocido este comunicado por las autoridades burguesas, llenas de temor más que de vergüenza, sometieron a una intensiva vigilancia a los campesinos e internacionalistas conocidos. Al año siguiente se comienza una campaña contra todo tipo de asociación que ellos consideraran ilícita, apoderándose de documentaciones, listas de afiliados, estatutos, directrices, propaganda, etc. etc. Entre estos documentos, lógicamente había algunos "clandestinos" y revolucionarios. En una de estas requisas de documentación que se efectuaron en Jerez , se encontró una cantidad de información sobre una sociedad secreta que se auto denominaba "Sociedad de Pobres contra Ladrones y Verdugos. Jerez - Europa Siglo XIX" y que sus miembros, para referirse a ella, la llamaban, "La Mano Negra".

Del reglamento de La Mano Negra:

“Declaramos a los ricos fuera del derecho de gentes, y declaramos que para combatirlos como se merecen, es necesario y lí­cito que aceptemos todos los medios que mejor conduzcan al fin, incluso el hierro, el fuego y la calumnia”.

Los Juicios a la Mano Negra

Durante los cuatro años siguientes continúa la persecución de los campesinos y federados. La cárcel de Jerez aloja a muchos campesinos y obreros acusados de iniciar la revuelta social.
Pero la situación no cambia en cuanto a la miseria; en Trebujena 400 jornaleros piden pan o trabajo, y asedian al alcalde; la gente subsiste mediante la caza furtiva, y la recolección de frutos y hierbas silvestres, caracoles, etc.


En el año 1883, esta Andalucí­a hambrienta se enaltece cuando se conocen en toda España los hechos protagonizados por La Mano Negra. Las autoridades, contrarrestan las tendencias de apoyo a esa asociación, atribuyendo a la misma aberrantes crí­menes, incluso los de dar muerte a niños, mujeres y ancianos. Se les acusa de querer derrocar al gobierno de la nación, destruir al Estado, y querer pasar a cuchillo a las clases dominantes del paí­s.

Las autoridades y la burguesí­a terrateniente se prestaron junto con la Guardia Civil a reprimir de la forma más brutal todo movimiento o inquietud campesina, toda idea de cambio, y en consecuencia, en pocas fechas, las cárceles de Jerez y Cádiz, se abarrotaron de braceros y obreros. En esta situación, se produce el asesinato del “Blanco” de Benaocaz, que fue el que desencadenarí­a el proceso a la Mano Negra.














La Guardia Civil de Jerez de la Frontera, presionada por unos terratenientes molestos por el auge de las organizaciones campesinas de carácter revolucionario, detuvo en diciembre de 1882, en la localidad gaditana de San José del Valle, a 16 miembros de la FTRE acusados de asesinato. En los registros, la policí­a se incautó del reglamento de la asociación, identificada por el sí­mbolo de una mano negra. La misma suerte corrieron campesinos de otras regiones andaluzas: llegó a haber 2.000 presos en Cádiz y 3.000 en Jerez.


De mayo a junio de 1883 se celebraron tres procesos contra presuntos miembros de esta organización, con el resultado de siete ejecuciones sin ninguna prueba. Entre los ajusticiados se hallaba el presunto cabecilla de la Mano Negra, Pedro Corbacho.





Miembro de La Mano Negra siendo ejecutados

Controversia


Ya en la época, intelectuales y destacados miembros de la sociedad española decían que la Mano Negra no existía y que era un montaje con el fin de desprestigiar los pujantes movimientos obreros que surgían a la sombra de la explotación sufrida por los jornaleros en el campo andaluz

Como el periodista y cronista de Jerez, Manuel Cancela, que escribió su opinión al respecto en la guía de Jerez de 1884, en la cual asegura: “La Mano Negra propiamente dicha es un aborto de la imaginación”. También el político, periodista y escritor jerezano Ramón de Cala, en su libro “El problema de la miseria resuelto por la armonía” (1884), dice por ejemplo: “La Mano Negra es un mito, que no ha existido, ni existe”.

Investigadores actuales mantienen la tesis principal de que fue una maniobra del gobierno del presidente Mateo Sagasta, para crear animarversión hacia los movimientos obreros andaluces como el FTRE. Es el tipo de maniobra de algunos servicios secretos que otros países han usado con las sociedades secretas, como se puede ver en el artículo “Sociedades secretas, sectas y servicios secretos”.



Hechos posteriores


Se han hecho documentales y escritos libros , aunque todo esto ha sido escaso debido al secretismo y clandestinidad de este grupo no se han hecho muchas cosas acerca de La Mano Negra






Libro La Mano Negra: Memoria de una represión, por José Luis Antúnez y Manuel Ramírez López.



Comentario personal

Nos ha parecido muy interesante hacer este trabajo sobre La Mano Negra porque es algo que no teníamos mucho conocimiento de ello y con el tema de la asignatura de Historia que hemos dado pues hemos aprendido que es y hemos decidido investigar más y hacer este trabajo porque hemos sentido curiosidad por ello ya que es un hecho histórico que afectó en especial a la provincia de Cádiz en los tiempos de el movimiento obrero.

Bibliografía
Información: la información que hemos puesto está sacada de las explicaciones de la profesora Maite, del documental que vimos y hemos explorado más en revistas y libros.

Imágenes: las imágenes están sacadas de aquí

Trabajo hecho por Fco Javier Andamoyo Aparicio y Jaime Corrales Pecci 2ª Bach B

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